dimarts, 7 de juliol de 2015

L'evolució de la demografia europea, una clau per a repensar la política

Evolució de la població europea 2001-2011 (Instituto Federal Alemán de Investigación sobre Construcción, Asuntos Urbanos y Desarrollo Territorial)

No sé si us hi heu fixat, però he canviat la descripció del bloc per Repensar. La vida i la política. Generacions.

Doncs bé, Enric Juliana ha escrit un article a La Vanguardia que a mi m'ha resultat molt suggerent per a repensar. Per aquest motiu el comparteixo. Per ni no el poguessiu obrir en aquest enllaç, el reprodueixo a sota

Lo que nos dice la demografía

Un mapa elaborado en Alemania sobre la evolución de la población europea entre 2001 y 2011 ofrece interesantes claves | La nueva línea de tensión en España es la Oeste-Este

Para tener una cierta visión del mundo hay que interesarse por la geografía, la historia y la demografía”, me dijo en una ocasión Jordi Pujol. Me place comenzar este artículo con esa cita.


 


La geografía invita a viajar y la historia es apasionante. La demografía, tercer pilar, parece más aburrida. Cuesta más entrar en ella. Mi amigo valenciano Josep Vicent Boira, geógrafo y principal intérprete intelectual de la idea del Corredor Mediterráneo, me ha enviado el mapa que se reproduce en esta página. Un mapa que explica la evolución de la población en Europa entre los años 2001 y 2011, elaborado por el Instituto Federal Alemán para los Asuntos Urbanos. En rojo, las áreas que han ganado más habitantes. En azul fuerte, las que más población han perdido.
 

El mapa nos dice que Francia está consiguiendo una proeza. Pese al estancamiento de su economía, mantiene una tasa de natalidad de dos hijos por mujer, superior a la media europea y de Estados Unidos. Sumando la inmigración, Francia consigue un crecimiento muy uniforme. Más arriba de la Bretaña, la católica Irlanda, el país europeo con mayor porcentaje de jóvenes, presenta rojos aún más intensos, que se apagan al llegar a las costas de Inglaterra. Alemania está estancada y la población retrocede de manera manifiesta en los länder del Este. Polonia amanece más dinámica.

Italia sigue partida en dos. La tasa de natalidad es baja en todo el país, pero Roma y el Norte han recibido gente nueva. Vuelve a haber emigración de italianos del Sur a la llanura del río Po. La eterna cuestión del Mezzogiorno. Hay dos Italias que se siguen separando y nadie sabe cuánto resistirá la increíble flexibilidad de ese país.
 

El mapa nos explica algo muy interesante sobre la actualidad griega. La revuelta contra el Directorio Europeo la capitanean unos jóvenes de izquierdas, que hoy no podrán ganar el referéndum sin un apoyo suficiente de los viejos, en un país en claro retroceso demográfico. La cuestión de las pensiones es decisiva, como hemos visto con mucha claridad esta semana. En la misma región balcánica, Rumanía y Bulgaria exhiben la herida de la migración masiva. En Albania, el último que apague la luz. Y el intenso color azul de las repúblicas bálticas ayuda a entender mejor su pánico al expansionismo ruso.
 

En España, la nueva línea de tensión es Oeste-Este. Puesto que la población ha crecido gracias a la inmigración y no a la natalidad, los rojos y los azules intensos nos muestran donde están el dinamismo y la depresión económica. Han crecido el Gran Madrid, toda la costa mediterránea, con fuerza en Catalunya, Baleares y Valencia, y el corredor del Ebro. La España del Oeste se despuebla y envejece. Portugal canta un fado triste, con puntos rojos en el área metropolitana de Lisboa, a la que le falta potencia.
 España se está desplazando al Mediterráneo. Es muy interesante superponer a este mapa los resultados de las elecciones del pasado 24 de mayo.

La España con más efervescencia política es la de rojo. El Partido Popular mantiene una fuerte hegemonía en el envejecido cuadrante noroeste y logra conservar el enclave murciano.
 

La energía del país se desplaza al Mediterráneo y el Gran Madrid, muy potente, ha dejado de ser un monolito político. Este fin de semana, la fracción más lista y moderna de la derecha madrileña –línea Cristina Cifuentes– le ha dicho a la izquierda que la bandera del Orgullo Gay también es suya. Me lo cuentan hace cinco años y no me lo creo. Adiós, cardenal Rouco Varela.

  

Mapas, mapas, mapas

Enric Juliana

4 comentaris:

  1. No veo mi comentario.

    Me alegra un montón que "Nou Barris" se haya decantado por C's.

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  2. Tras el 27 S ya resulta evidente que nuestros secesionistas abusan un montón del lenguaje cuando pretenden interpretar la voluntad política " dels catalans i catalanes"

    Ahora, en una sociedad quebrada emotivamente, invadido su espacio público

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  3. Invadido, ABUSIVAMENTE, con "estelades" sectarias el espacio publico, toca reivindicar el Estado de derecho y la primacía de las leyes vigentes, incluidas las que no me gustan, como la ley electoral actual.

    ¡No al separatismo, si a la convivencia!

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  4. Acostumbrados, en España, a que las promesas de campaña resulten abandonadas en cuanto los electos pisan moqueta, muchos de nuestros analistas políticos se escandalizan de lo que hace el Presidente Trump cumpliendo las suyas o, por lo menos, poniéndolas en marcha en lo que depende de el .
    No me gustan muchas de las maneras de Trump, sus expresiones zafias, por ejemplo.
    Pero no tiene un pelo de tonto, y si ha escogido bien a su equipo, sus políticas pueden resultar muy apreciadas por buena parte de sus compatriotas.
    La izquierda en Europa, tan condescendiente con la ausencia de libertades en las "democracias populares" y el imperio rojo, también en la China de Mao y en la Corea del Norte, por no hablar de Cuba, esa izquierda bien alimentada, que no pasa ni frío ni calor, se muestra prisionera entre sus discursos apocalípticos contra el capitalismo y la realidad ineficiente de la economía soviética, tanto como el eficiente y opresor capitalismo de Estado de la China post maoísta. La llamada izquierda europea, fragmentada, libresca, pretenciosa, en tantas de sus actuaciones, carece de la superioridad moral de la que se reclama porque los anhelos de democracia, de libertad, de mayor equidad, de solidaridad y de justicia no son patrimonio suyo en exclusiva, en absoluto.
    No es el discurso del exterminio de "los ricos" el que debiera movilizarnos en el siglo XXI, sino' el discurso y las actuaciones posibles para la eliminación de la pobreza no deseada.

    Pero vivir en democracia y libertad sólo cabe en un marco de seguridad. Y la seguridad no se garantiza, hasta donde es posible hacerlo, con pegatinas de "Too er mundo e gueno", forma paleta del "buenísimo" roussoniano.
    Tengo para mi que no es en las ideologías donde radica la capacidad para alimentar, cobijar, educar y cuidar en la enfermedad y en la desgracia a la Humanidad, sino' en la tecnología y la ciencia puesta al servicio de esos objetivos.
    Reclamo más ciencia con conciencia y menos piquitos de oro sin callos en las manos.

    Es cierto que ambos, Pep, andamos en esas generaciones que ya van de salida. Cierto pero en lo que de mi dependa seguiré dando guerra. Seguiré tratando de comprender el mundo en el que vivimos y tratando de que la vida sea mejor para cuantos aún no es una vida digna.

    Salud, mi viejo amigo.

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